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Llegamos para cambiar la historia

La alopecia no es
sólo cosa de hombres


Son múltiples las situaciones que pueden originar caída de cabello en las mujeres. Causas como el estrés o el déficit nutricional pueden jugar un rol determinante en el proceso de afinamiento progresivo. En estas circunstancias, el uso de estimulantes específicos y suplementos vitamínicos resultan beneficiosos para mitigarlo.

Otro motivo frecuente de caída y pérdida de calidad del cabello es el hipotiroidismo, de alta incidencia en el sexo femenino. Generalmente va acompañado de clínica especifica de este trastorno como sequedad en la piel, fragilidad de uñas y aumento de peso. Muchas veces, el tratamiento de esta patología conjuntamente con un tratamiento adecuado para el cabello, como terapia lumínica, mesoterapia y suplemntos dietarios resultan suficiente para lograr superar el cuadro.

Existen además situaciones en las que los patrones femeninos de pérdida de cabello se dan asociados a circunstancias biológicas particulares:

Efluvio telógeno:
Cuando el cuerpo pasa por un estrés inusual como por ejemplo desnutrición severa, una infección grave, una cirugía mayor o el parto, puede darse este tipo de alopecia debido a que aproximadamente el 90% de los cabellos que se encuentran en fase de crecimiento pasan rápidamente a una fase de caída, o fase telógena (de allí su nombre).

La situación en la que se presenta con mas frecuencia es durante el puerperio, se produce debido a que, durante el embarazo, los niveles de progesterona elevados modifican la relación del ciclo capilar (anageno-telogeno) en pos de la prolongación de la fase de crecimiento. Producto del estrés del parto y la disminución abrupta de estos niveles hormonales, se ocasiona el paso de gran cantidad de folículos a un estadío de recambio y caída. Es una situación que se considera fisiológica, con una incidencia cercana al 50% y puede presentarse entre el segundo mes y el año posterior al parto.

No requiere un tratamiento específico. Pueden ser de ayuda la utilización de suplementos de hierro y vitaminas y lociones estimulantes. El proceso de resolución tiende a ser ad-integrum al producirse el inicio de un nuevo ciclo capilar.

Alopecia androgénica:
La menopausia representa un cambio en los perfiles hormonales de la mujer, los aumentos en los niveles de andrógenos (hormonas masculinas) junto con la disminución de los estrógenos, y la presencia de receptores para estas hormonas a nivel folicular, repercuten notablemente en el cabello.

El efecto negativo androgénico determina ciclos de recambio capilar más cortos producto del acortamiento de la fase de crecimiento. El resultado final de este proceso es el afinamiento progresivo que generalmente respeta un patrón determinado, más difuso que el masculino, afectando principalmente la región superior y coronilla (región parieto-occipital), respetando la primera línea. De esta forma, se va produciendo un ensanchamiento en el área de la línea media que raramente evoluciona hacia la perdida completa del cabello.

Muchas veces este proceso puede estar acompañado de cambios corporales que nos dan la noción de un aumento de hormonas masculinas. Estos pueden ser: el aumento del vello corporal en zonas poco frecuentes (como por ejemplo el rostro), piel seborreica y episodios de acné.

El tratamiento se orientará a recuperar nuevamente una fase de crecimiento más prolongada, lo cual facilitará el engrosamiento del cabello, complementando con nutrientes necesarios para que ello pueda producirse. Por otro lado, en determinados casos, el uso en mujeres posmenopausicas de Finasteride como inhibidor del efecto androgénico, ha resultado ser beneficioso para enlentecer el proceso de avance.

Este tipo de alopecia, en ocasiones puede presentarse en mujeres premenopáusicas y se debe a condiciones médicas de aumento de andrógenos, acompañado frecuentemente de trastornos de fertilidad y ciclo menstrual. En estos casos, el tratamiento deberá enfocarse a tratar la condición médica que genera dicho desbalance hormonal.

Alopecia femenina por tracción:
Es la causada por un daño localizado en los folículos debido al uso prolongado de peinados ajustados que tiran del cabello. Las trenzas, colas de caballo apretadas y las extensiones son las causas más comunes de este tipo de caída. Si esta causa se detecta a tiempo y se corrige, el cabello volverá a crecer nuevamente en las zonas afectadas.

En Alvi Armani, hemos desarrollado diferentes tipos de tratamientos que están orientados a tratar y revertir la caída y debilitamiento del cabello en la mujer, con el objetivo de corregir y reparar la apariencia de la fibra capilar devolviéndole el vigor y vitalidad de un cabello totalmente sano.

Recomendamos la consulta con uno de nuestros especialistas para determinar cuál es el tratamiento indicado para cada caso.

 

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